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Volatilidad y Realidad

Escribir sobre la situación del mercado es un ejercicio recomendable, más aún cuando asistimos a un período como el actual, donde la incertidumbre y la volatilidad plantean dudas a los inversores sobre el futuro de los mercados.

Los últimos meses han estado repletos de acontecimientos que han despertado una volatilidad que parecía adormecida en 2017. El repunte de tipos a largo en EEUU, las amenazas de una guerra comercial o el desplome de las compañías tecnológicas han sido argumentos suficientes para que veamos repuntes en la percepción de riesgo y para empezar a cuestionarnos los fundamentales de un mercado que arrancaba el presente año con síntomas muy positivos.

Ante un entorno como el actual, el gestor tiene el no siempre fácil reto de separar lo que podemos calificar como “ruido” (distorsiones de mercado corto – placistas) de los fundamentales, que deberían guiar siempre nuestras decisiones de inversión.1

Centrándonos en los fundamentales, seguimos viendo como el crecimiento económico coordinado sigue siendo la tónica general para 2018, los beneficios empresariales mantienen notables crecimientos y las valoraciones de las bolsas son más atractivas que a principios de año.

Siguen existiendo riesgos para los mercados. El enorme volumen de deuda sobre el que se están asentando las economías desarrolladas, el desacoplamiento entre la economía real y la política monetaria europea o un posible repunte de la inflación, nos parecen amenazas más preocupantes que las amenazas de una guerra comercial que, en el fondo, nadie quiere.

En Gesconsult mantenemos nuestras ideas de inversión en renta variable española en compañías como Europac, Cie Automotive o Dominion. En el caso de la primera, creemos que Europac se aprovecha de un escenario en el que algo que hasta ahora era coyuntural, el consumo de cartón, ha pasado a ser estructural gracias a factores demográficos y nuevos patrones de consumo. En este contexto y a pesar de los avances en bolsa, una compañía como Europac sigue siendo una buena oportunidad.

Por otra parte, Cie Automotive se beneficia no sólo de la recuperación económica a nivel global (donde capitaliza su diversificación geográfica y de clientes), sino también de una industria en transformación (la automovilística), donde la necesidad de I+D de los ensambladores va a seguir favoreciendo el negocio de los fabricantes de componentes como Cie Automotive.

David Ardura – Director de Gestión en Gesconsult

Gesconsult Renta Fija Flexible

Gesconsult Renta Fija Flexible – Incometric Gesconsult Flexible Income (versión Luxemburgo) 

4 estrellas Morningstar a 5 años.

Número 1 ranking Expansion de su categoría (Mixtos RF Europa).

Rentabilidad 2018: +1,08% (a 10.04.2018); Rentabilidad 2017: +2,94%

Fondo Mixto Renta Fija Zona Euro. Invierte 0-30% en Renta Variable Zona Euro.

ISIN Español: ES0138217031. ISIN Luxemburgo: LU1321562719.

  • Estilo de Gestión:

            – Protección de capital: nuestro objetivo es controlar la volatilidad (máximo del    4%). Con este máximo de volatilidad, el fondo bate de manera consistente su índice de referencia.

            – Gestión Activa y Flexible.

  • Estrategia en Renta Fija, basada en la prudencia:

Duraciones Cortas, Bonos Flotantes, Titulizaciones, Posiciones Cortas sobre Bono Alemán y sobre Bono Italiano, Bonos Híbridos con Calles Cercanas y Liquidez.

           – Visión Mercados:

* Renta Fija Corporativa afectada por la volatilidad actual en los mercados.  Corrección puntual, creemos que el fondo de mercado sigue siendo positivo. Hemos aprovechado oportunidades en mercado para incrementar la rentabilidad interna de la cartera.

* Iliquidez de mercado. La normalización de la volatilidad traerá eficiencia al mercado y los precios se volverán a ajustar al alza.

         – Oportunidades en Renta Fija:  -Portugal: Corporativos (SONAE, NOS, REN…). En 2017 nos beneficiamos de la subida de rating a Portugal a través de soberanos en cartera. En 2018   buscaremos alternativas en corporativos portugueses.

* Italia: emisiones concretas en Bancos italianos (Intesa San Paolo y Unicredit)

* Portugal: Corporativos (SONAE, NOS, REN…). En 2017 nos beneficiamos de la subida de rating a Portugal a través de soberanos en cartera. En 2018   buscaremos alternativas en corporativos portugueses

        – Hemos ampliado nuestro pull de brokers para papeles más concretos en Italia o Portugal, como es el caso actual.

  • Estrategia en Renta Variable:

        – Enfoque cíclico de la Renta Variable: Bancos, Papel y Sector Inmobiliario.

        – Utilización de coberturas sobre índices de renta variable ante las subidas de la volatilidad.

        – Porcentaje de inversión actual en Renta Variable: 8% sobre el patrimonio total del fondo efectivo después de coberturas (futuros Ibex 35 y EuroStoxx50).

Evolución del Fondo a 10 años frente al Sector de Fondos Mixtos

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*Fuente Bloomberg. Datos a 29/03/2018

Inflación; el Yang y el Yin

El Yin y el Yang, dos conceptos tradicionales del taoísmo que representan la dualidad de fuerzas opuestas y complementarias que se encuentran en todas las cosas del universo. Cada ser, objeto o fenómeno posee una propiedad de la que depende para existir pero, al mismo tiempo, dicha propiedad se puede ver como su contraria. Todo depende del punto de vista con el que se mire o de cómo cambien las circunstancias que lo influyen, de modo que nada existe en su estado puro ni tampoco en absoluta quietud; todo se encuentra en proceso de continua transformación.

De aplicar esta filosofía a la economía moderna, seguro que encontraríamos muchas variables económicas que cumplen esa condición de verse gobernadas por fuerzas contrapuesta. Entre todas, destaca una en la que se identifican de forma más clara ese Yin y Yang: la inflación.

La inflación, puede verse desde un prisma muy positivo (el Yang), pues incentiva a los ahorradores a invertir y a los consumidores a gastar en lugar de posponer dicho gasto, logrando así que el dinero se mueva en la economía. Además, la inflación permite a los deudores hacer frente a sus deudas más holgadamente, a las empresas poder ajustar salarios de forma real sin tener que hacerlo en términos nominales o al Estado hacer frente al gasto de las pensiones. Lo más positivo de la inflación, según los economistas fieles a la corriente keynesiana, es que ésta equivale a un mayor crecimiento económico. Una inflación alta se relaciona con reducción del desempleo y aumento de la actividad productiva, tal y como demostraba la Curva de Philips.

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Frente a estas interpretaciones positivas coexisten otras negativas que las contrarrestan. Así, en su vertiente negativa (el Yin), tenemos que la inflación provoca mayor apalancamiento, castiga a los acreedores o reduce el poder de compra de trabajadores y pensionistas si no se realiza el ajuste nominal pertinente de sus rentas, entre otros. Como contestación al optimismo de la vertiente keynesiana, Milton Friedman argumentó que una política monetaria expansiva sólo tiene efectos reales de crecimiento a corto plazo, mientras que a largo el efecto es puramente inflacionario.

Respecto a la gestión de fondos de inversión, la inflación es una variable que todo gestor debe tener en cuenta a la hora de gestionar una cartera. Los gestores de renta fija deben anticipar posibles sorpresas de la inflación real sobre la esperada con el fin de lograr anticiparse a las subidas de tipos de los bancos centrales y así preponderar una parte de la curva u otra. Por su parte, los gestores de renta variable, deben analizar de qué manera afecta la inflación a los precios y volúmenes, tanto del producto final vendido como a las compras de materias primas, insumos, costes laborales u otros aprovisionamientos, expandiendo o erosionando los márgenes.

Por tanto, los vaivenes de la inflación y sus expectativas, no sólo afectan a las carteras de renta fija (en las que las rentabilidades de los bonos suben y en consecuencia sus precios bajan), también afectan a las de renta variable, en cuanto las valoraciones intrínsecas de las acciones puedan verse atenuadas (debido a que el coste medio ponderado del capital con el que los flujos de caja futuros se descuentan a valor presente se acentúe).

Con todo, la tarea de un gestor de fondos será entender en qué punto se encuentra el equilibrio entre ambas fuerzas, ese Yin y ese Yang que impregnan la esencia de la inflación.

Lucas Maruri – Gestor de Renta Variable en Gesconsult

La vuelta de la volatilidad al mercado de bonos

2017 se ha caracterizado por la baja volatilidad que han experimentado los mercados financieros y no se puede decir que haya sido un año exento de eventos. Hemos tenido elecciones en Francia, tensiones geopolíticas entre Corea del Norte y Estados Unidos, problemas políticos en Cataluña, y negociaciones sobre el Brexit.

A pesar de todo en 2017, el índice de volatilidad de la renta variable estadounidense ha llegado a marcar sus mínimos de los últimos treinta años, con una volatilidad del 8.56% (a 30 de noviembre de 2017). Esta baja volatilidad no ha sido exclusivo de las bolsas, sino que se ha transmitido al resto de activos, incluida la renta fija.

No debemos atribuir la potestad de esta baja volatilidad a un sólo factor, sino a un conjunto de los mismos. Entre estos factores destacar algunos como un entorno de crecimiento económico moderado, pero sostenido y coordinado, la ausencia de presiones inflacionistas, unos beneficios empresariales al alza y, en especial, la actuación de los Bancos Centrales.1

En 2018 estamos empezando a ver síntomas que nos llevan a pensar que esa baja volatilidad que hemos vivido en los mercados, especialmente en renta fija, empieza a ser insostenible. En un momento con el crecimiento económico dándose de una forma prácticamente generalizada a nivel global, las curvas de tipos de interés empiezan a reaccionar a escenarios que hasta hace pocos meses parecían poco probables.

En Estados Unidos, 2017 fue un año en el que los tramos cortos de la curva de tipos se movieron al alza recogiendo las decisiones de la Fed, mientras que los tipos a largo bajaban poco a poco ante la madurez del ciclo económico norteamericano. Sin embargo, la reforma fiscal de Trump y las sorpresas económicas en la segunda mitad del año han llevado a los tipos a largo a repuntar con fuerza en las últimas semanas, como consecuencia de un escenario económico mejor para 2018.

Por otro lado en Europa, el Banco Central Europeo sigue con un mensaje más inmovilista, aunque las actas del BCE ya reflejaron la necesidad de ir ajustando gradualmente la política monetaria a la evolución económica. La brecha entre política monetaria y los fundamentales de la economía se ha seguido ampliando y los mercados de renta fija comienzan a descontar que esa brecha ha ido demasiado lejos.

La consecuencia de esto es que la rentabilidad del bono alemán ha subido alrededor de treinta puntos básicos en el primer mes del año, generando pérdidas a las carteras posicionadas en los plazos más largos de la curva.

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Cuando miramos al 2018 vemos un escenario propicio para la renta variable; El crecimiento económico y de beneficios, una inflación subiendo pero moderada, unas valoraciones ajustadas pero corregidas por ese crecimiento de beneficios. Todo ello son factores que benefician la inversión en renta variable.

Quizás deberíamos prestar más atención a los mercados de bonos como posible fuente de  volatilidad. Será difícil que la renta fija europea vuelva a registrar una volatilidad tan baja como en 2017. Al igual que sucediera con la retirada de estímulos de la Fed, los mercados no van a esperar a la retirada de estímulos o la subida efectiva de los tipos y mercado comenzará a reaccionar antes de eso. Básicamente, lo que siempre ha hecho.

Balance fondos Gesconsult 2017

Recién estrenado 2018, creemos oportuno hacer balance de 2017. Queremos destacar, en primer lugar, la rentabilidad alcanzada de nuestros fondos, batiendo cada uno de ellos a sus respectivos índices de referencia, y su buen posicionamiento en diferentes rankings a cierre de 2017.

  • Gesconsult Renta Variable FI, fondo 5 estrellas Morningstar, ocupa el 2º puesto en ranking de Expansion.
  • Gesconsult León Valores FI, fondo 5 estrellas Morningstar, ocupa el 3º puesto en ranking de Expansion.
  • Gesconsult Renta Fija Flexible FI, fondo 3 estrellas Morningstar, ocupa el 5º puesto en ranking de Expansion.
  • Gesconsult Corto Plazo FI, fondo 5 estrellas Morningsar, ocupa el 2º puesto en ranking de Expansion, por detrás de Evo Fondo Inteligente Renta Fija Corto Plazo, un producto de EVO Banco que gestionamos nosotros.

En el ranking de Expansion, cuatro de nuestros cinco fondos se encuentran en el top ten de su categoría.

Contamos con tres fondos con la máxima calificación que otorga Morningstar: Gesconsult Renta Variable B FI, Gesconsult León Valores B FI y Gesconsult Corto Plazo FI.

En cuanto a la evolución en Patrimonio, destaca la exponencial evolución en 2017, habiéndose incrementado un 84,5%.

Creemos que ha sido un buen año para nuestra firma y no queremos dejar de celebrarlo. Arrancamos el nuevo año cargados de ilusión.

BALANCE FONDOS GESCONSULT 2017

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El baile de las sillas Mario Draghi

 A finales de octubre Draghi volvía a dar uno de sus mensajes tranquilizadores al mercado. Las decisiones tomadas por el BCE son conocidas: reducción del volumen de compras y ampliación del programa nueve meses más. Todo ello envuelto en un mensaje claramente enfocado a transmitir tranquilidad a unos mercados que se han acostumbrado a vivir en un mundo de retornos bajos y escasa volatilidad.

Nos encontramos con unos mercados complacidos por el Banco Central y una nueva inyección de combustible para los activos de riesgo en forma de tipos de interés cada vez más bajos. Sin embargo, hay efectos perversos que se derivan de un mercado en el que el BCE ejerce de comprador final, entre ellos conferirle atractivo a casi cualquier activo que nos ofrezca rentabilidad positiva, y a no realizar una adecuada asignación de riesgos a la hora de evaluar los activos que compramos.3

De esta manera, resulta habitual en estos días ver compañías con evidente riesgo corporativo (aunque sea mínimo) financiarse en el corto plazo a tipo cero y ver como los gestores tenemos que, al menos, considerar esa inversión como una alternativa por la rentabilidad negativa que nos ofrece la liquidez. Igualmente, vemos un mercado cada vez más complaciente con los bonos de peor calidad crediticia, cuyos diferenciales de rentabilidad se acercan más a los de mejor perfil de crédito. En definitiva, estamos dispuestos a aceptar activos de peor calidad, a cambio de una rentabilidad positiva que, en muchos casos, no compensa el riesgo asumido.

La renta variable no es inmune a los bajos tipos de interés. Las valoraciones se benefician de tasas de descuento más bajas y en la búsqueda de rentabilidad, la ofrecida por las acciones (incluso a valoraciones altas como las actuales) le confiere un atractivo innegable frente a la renta fija.

El problema lo encontramos en la dicotomía, cada vez más evidente, entre la política monetaria y las condiciones macroeconómicas. Cuando uno mira el cuadro macroeconómico de la economía europea, encontramos difícil justificación a la laxitud que está aplicando el BCE en sus políticas. La Zona Euro crece actualmente por encima de su crecimiento potencial, se está generando empleo desde 2013 y la tasa de desempleo (8.9%) se acerca a su nivel de desempleo estructural (en el 8,5%), mientras que los indicadores de confianza y sentimiento se mueven en los niveles más altos de los últimos seis años.

El conjunto de estos factores nos deberían llevar a pensar primero en inflación y posteriormente en tipos de interés más altos. Sin embargo, la actuación del BCE sigue dilatando ese proceso de subida de tipos de manera artificial y ampliando esa brecha existente entre la economía y la política monetaria.

Habrá quién argumente que estamos entrando en una etapa de inflación estructuralmente baja, como consecuencia de factores como las fuentes de energía alternativas, la globalización o la tecnología. Probablemente no le falte razón a quién piense esto. Todos estos factores suponen un abaratamiento en el precio de bienes y servicios, y posiblemente los estándares de inflación en el dos por ciento que manejan los Bancos Centrales sean elevados para el mundo en el que vivimos. Pero, incluso aunque bajáramos medio punto porcentual el objetivo de inflación en Europa, seguiríamos asistiendo a una importante diferenciación entre los tipos de interés y la realidad económica del viejo continente.

El recorrido a recuperar por los tipos de interés de la deuda soberana europea es notable y se da en todos los plazos de la curva de tipos. ¿Tiene sentido que la rentabilidad del bono a dos años alemán esté en -0.77%, sabiendo que el tipo de depósito del BCE es -0.40%, y que este tipo de depósito está condenado a subir en cuanto el BCE comience la normalización monetaria?1

En nuestra opinión, no. Y dado que pensamos que los mercados tienden a ser eficientes en el medio plazo, más tarde o más pronto veremos cómo esa rentabilidad de la deuda alemana se ajusta a los fundamentales, especialmente si el BCE se comienza a retirar del mercado.

Hasta que ese momento llegue, el BCE seguirá tocando su música de políticas monetarias laxas y todos seguiremos dando vueltas alrededor de las sillas buscando nuestro hueco. El problema vendrá, como en ese juego de las sillas de cuando éramos niños, cuando la música pare y veamos que el hueco, que pensábamos que iba a estar siempre ahí, ha desaparecido.

 David Ardura, Director de Inversiones Gesconsult

 

¿Por qué es el momento de la renta variable española?

A pesar del mejor ritmo de crecimiento y buenas perspectivas de la economía española y portuguesa, vemos como sus índices se han quedado rezagados por  la situación política en nuestro país.

Pensamos que, por valoración, el castigo es excesivo y que se presenta una buena oportunidad de inversión. Creemos que España tiene que recuperar el diferencial que arrastraba con el Eurostoxx 50, que en estos momentos alcanza descuentos de cerca de un 6%, debería corregirse.

En Gesconsult hemos vuelto a incrementar nuestras posiciones en España dentro de los fondos. Parece que la situación en Cataluña ha llegado al punto que esperábamos, que no era otro que la vuelta a una cierta normalidad. Por supuesto, será un proceso gradual y no exento de altibajos.

Las perspectivas macroeconómicas de España (pese a la rebaja realizada por Cataluña) siguen siendo mejores que la media europea y, lo que es más importante, seguimos encontrando oportunidades muy atractivas dentro de las pequeñas y medianas compañías españolas.

Beneficiarse de todo ello es posible a través de Gesconsult Renta Variable:

  • Máxima calificación de 5 estrellas Morningstar.
  • Consistencia: El fondo bate consistentemente a su índice de referencia (Ibex35) a diferentes plazos, con un tercio menos de volatilidad.
  • Gestión independiente, donde buscamos invertir en compañías que conocemos en profundidad y teniendo en cuenta el  momento macroeconómico.
  • Fondo que se adapta a las oportunidades: somos positivos en empresas de mediana y pequeña capitalización españolas.
  • Inversión en compañías con un balance sólido y donde la mejora de sus beneficios empresariales es una realidad.

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Gesconsult Crecimiento

GESCONSULT CRECIMIENTO, fondo de renta variable Zona Euro. El fondo acumula en el año una rentabilidad del +12,14% frente al 9,51% del EuroStoxx50.

Gesconsult Crecimiento tiene un estilo de gestión con marcado carácter industrial sin ser ni puramente “value” ni puramente “growth”. A priori no se rechaza ningún sector en concreto, teniendo siempre en cuenta el momento macroeconómico para la toma de decisiones.

Como criterios fundamentales en la selección de valores destaca que buscamos empresas de alta calidad, bien gestionadas, con una ventaja competitiva sostenible en el tiempo y a ser posible a ratios atractivos de valoración que permitan la creación de valor al accionista a largo plazo. No existen limitaciones en el tamaño de las compañías o en la distribución geográfica o sectorial de la cartera, y no gestionamos en base a ningún índice.

El fondo cuenta con una cartera diversificada, es decir, no es una cartera de alta convicción. Buscamos que esta diversificación aporte valor, ya que se basa en tres premisas o temáticas: defensiva, dividendo y potencial de crecimiento. Este porcentaje varía en función del momento macroeconómico en cuestión, elevando lo defensivo en momentos de incertidumbre y aumentando la exposición a cíclicos en momentos de recuperación.

La composición actual del fondo es de alrededor de 60 valores en cartera, con una ponderación de entre el 1-3%. Las 10 principales posiciones suman en total un 24% de la cartera. Destaca que la cartera del fondo está cada vez más centrada en pequeñas y medianas compañías, las cuales actualmente representan el 49% del fondo.

A continuación en el gráfico se puede ver el comportamiento de Gesconsult Crecimiento frente al EuroStoxx 50 en 2017. Se aprecia el buen comportamiento del fondo en el año, batiendo a su índice de referencia.

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Detalle de las seis compañías que más han contribuido al fondo en el año:

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Tu plan de hoy, tu futuro asegurado mañana

En un mundo cambiante, uno de los mayores retos a los que deben enfrentarse los Estados desarrollados es el de establecer un sistema público de pensiones que sea capaz de asegurar su sostenibilidad a largo plazo. Según datos del INE, el porcentaje de la población mayor de 67 años pasará del 17% que tenemos actualmente a superar el 30 % de la población para 2050. Frente a estos datos, cada vez está más claro que para tener una jubilación tranquila no bastará con percibir las prestaciones del sistema de pensiones público sino que deberemos complementarlo con otros instrumentos de ahorro.

Los sistemas de pensiones privados son una alternativa de inversión bastante desconocida en España, ya que según los últimos datos de la Encuesta Financiera de las Familias realizada por el Banco de España, de la riqueza neta de una familia media, que consiste en 119.400 euros aproximadamente solo 10.000 euros se destinan a planes de pensiones o seguros de vida. Su atractiva fiscalidad, que permite el traspaso entre planes de pensiones exento de tributación, la completa flexibilidad a la hora de elegir el sistema de aportaciones o la posibilidad de desgravarse las aportaciones anuales en la declaración del IRPF hacen de este instrumento financiero uno de los más interesantes cuando se trata de ahorrar a largo plazo.2El catálogo de planes de pensiones permite una flexibilidad a la hora de decidir la estrategia de inversión que se quiere llevar a cabo, desde los planes de pensiones más orientados al largo plazo, que invierten todo su patrimonio en renta variable hasta los más conservadores y orientados a conseguir simplemente una rentabilidad ligeramente adicional a la que aportaría un depósito. Incluso si queremos seguir la estrategia de un fondo de inversión podemos encontrar planes de pensiones que simplemente replican a otros fondos con el objetivo de obtener sus rentabilidades con la fiscalidad favorable de los planes.

Ese es el caso de Gesconsult que tiene dos planes de pensiones que toman como referencia la estrategia sus dos fondos mixtos que cuentan con un largo historial de rentabilidad consistente gestionados de forma flexible buscando adaptase a los diferentes entornos de mercado y sacar el máximo partido de cada escenario.

Faltaríamos a la verdad si no explicamos que uno de los principales problemas a los que se enfrentan los planes de pensiones privados son sus pobres rentabilidades, en la última década el rendimiento anual medio ha sido del 2,24%, lo que no habría bastado para compensar el aumento de los precios. Pero esto no justifica el rechazo que estos vehículos de ahorro han tenido, como ocurre con los fondos de inversión, el estudio de las diversas alternativas existentes, valorando las diferentes estrategias de inversión que siguen los equipos gestores o su comportamiento en el pasado consiguen encontrar un plan por encima de esa media y obtener unos retornos bastante interesantes de manera sostenida en el tiempo e incluso superiores a los que se pueden derivar de otros instrumentos de ahorro.1Por tanto, como ocurre con todo lo relacionado con la inversión de los ahorros personales la clave está en un adecuado asesoramiento financiero que permita encontrar planes de pensiones que se salgan de la media, con un adecuado control del riesgo así como con una visión orientada al largo plazo. La confianza en el equipo gestor es lo más importante, se deben buscar equipos con una filosofía adecuada y basada siempre en un estudio fundamental de las compañías, que puede complementarse con una visión macro del entorno de los países en los que operan.

Es casi seguro, que si se hace una gestión activa de los ahorros a través de planes de pensiones, la rentabilidad que se puede obtener  es exponencialmente superior a la que obtendríamos si mantuviéramos el dinero en depósitos. Esta afirmación choca con la realidad cuando según una encuesta reciente de Blackrock, la gente mantiene el 62% de sus ahorros en liquidez.

En definitiva, los españoles deben tener presente que si quieren disfrutar de una jubilación tranquila deben utilizar alternativas complementarias a las pensiones públicas. La regulación favorable de los planes de pensiones así como la flexibilidad de productos en el mercado permiten disfrutar de esa renta adicional asegurando un futuro incierto por la problemática de los sistemas de pensiones públicos.

Ignacio Marín, Departamento Comercial Gesconsult

Creando valor más allá de las etiquetas

En todas las facetas de la vida tendemos a posicionarnos. La gestión de inversiones, y más en los últimos tiempos, no es una excepción.

¿Value o growth? Esta era la pregunta a la que te tenías que enfrentar hace unos años cuando tratabas de explicar la gestión de un fondo de renta variable. Ahora la cuestión es si eres un gestor value o no. Sin más. Fuera de lo primero… el abismo.

Bajo nuestro punto de vista existe una paleta de colores, más allá del blanco o negro, en la que también se genera valor para el partícipe y que no necesariamente tiene que pasar por una gestión estrictamente “value” o “growth”.1En primer lugar, definamos qué es la gestión value y growth.

En el caso de la primera, se trata de buscar compañías que están cotizando por debajo de su valor real, que el mercado, por la razón que sea, tiene infravaloradas. Básicamente y simplificando mucho, la inversión value consiste en comprar barato (conociendo bien el negocio, el equipo gestor) y tener paciencia ya que tarde o temprano el mercado acabará reconociendo el valor intrínseco de la compañía.

Añadiría una característica más de los gestores más “deep value”: dicen que no tienen en cuenta la macroeconomía a la hora de gestionar.

Como pueden ustedes comprender, en la línea de comprar empresas baratas andamos la gran mayoría de gestoras del mercado. En Gesconsult desde hace más de 30 años.

La gestión growth se caracteriza por invertir en negocios que crecen por encima de la media, sin importar tanto el precio al que coticen. Podrán comprobar ustedes, que en la mayoría de páginas especializadas en el sector de la inversión, a la inversión growth ni siquiera se le presupone, erróneamente, un buen conocimiento del negocio o del equipo gestor.

Como hemos anticipado anteriormente, creemos que es posible generar valor a los inversores (al final, más allá de todo el ruido, se trata de eso) descubriendo empresas que cotizan a ratios atractivos y que gran parte del mercado todavía no ha deparado en ellas, partiendo, y aquí está la clave, de un conocimiento profundo del entorno macroeconómico en el que nos encontramos.

Creemos que, inexorablemente, la situación macroeconómica se acaba filtrando, en la mayoría de las empresas, a la cuenta de resultados y a los balances. Para jugar una partida es imprescindible conocer el tablero de juego donde esta se desarrolla, máxime si este es cambiante.

Y dentro de todo este movimiento, la variable política está, por desgracia, muchas veces unida al devenir macroeconómico.

¿Creen ustedes que, como inversores, hubiera dado lo mismo que ganara las elecciones presidenciales en Francia Macron o Le Pen? ¿Da lo mismo tener inversiones en Reino Unido y que se produzca el Brexit? (Una pista: muchos grandes bancos de inversión y empresas están moviendo sus sedes de Londres a otras ciudades del resto de Europa). ¿Da lo mismo que gane Trump con el programa económico/político que llevaba su candidatura y su implicación no sólo para los propios EE.UU sino también para todos los países de su entorno, léase, por ejemplo, México?. ¿Le daría igual a un inversor que Grecia o España en su momento hubieran salido de la zona euro?

Compañías como Telefónica, BBVA, Santander, Gas Natural, Repsol (antes YPF) u otras, saben de la importancia de sus inversiones en países cuyas políticas económicas han sido, por decirlo suavemente, erráticas. Han tenido que hacer frente a provisiones a lo largo de las últimas décadas y tanto ellas como  sus accionistas saben de la relevancia de los acontecimientos políticos en el devenir de las empresas.

Otro ejemplo, creemos que bastante tangible, es el de la política de tipos de interés de los Bancos Centrales. Su impacto en los costes financieros de las empresas, en los resultados del sector bancario/asegurador, en la divisa, es innegable.

En un mundo en el que el apalancamiento sigue creciendo desmesuradamente, en el que cada vez se necesita más deuda para generar el mismo crecimiento. ¿No es necesario entender la evolución de la economía y los tipos de interés? ¿No se ven afectadas las empresas por los cambios de estas variables? Quizás la avalancha de nuevas emisiones y refinanciaciones a las que hemos asistido en estos últimos años nos dé la respuesta a estas preguntas.

Tampoco debemos olvidar que la inclusión de variables macreconómicas es la base a la hora de realizar la valoración de una empresa: coste del equity (Ke) o de los fondos propios donde el activo libre de riesgo (bono emitido a 10 años) es una parte clave o el coste de la deuda (Kd).

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En un entorno de bajos tipos de interés y de mejora en el entorno macroeconómico y de mayor confianza de los inversores (importante el grado de confianza política/económica que se transmita) el número de fusiones y adquisiciones aumenta.

Bajo nuestro punto de vista, a la hora de invertir en empresas de perfil cíclico es primordial tratar de anticipar o saber en qué momento del ciclo económico nos encontramos. Lo mismo se puede decir a la hora de invertir en empresas reguladas: es vital conocer el entorno regulatorio/político. También es Importante dentro del ciclo económico la tasa de paro para tratar de vislumbrar posibles movimientos inflacionarios salariales y su posible repercusión en los márgenes.

Con todo y más allá de las etiquetas, el objetivo final de todo inversor debería ser comprar activos por debajo de lo que realmente valen y en la determinación de ese valor las variables macroeconómicas son una parte importante, al igual que lo es la capacidad de generar beneficios (principal argumento de la gestión growth), en el desarrollo de la vida de una compañía y, por lo tanto, en su valor.

Alfonso de Gregorio, Director de Gestión de Gesconsult